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Me gustaría recomendaros un libro sobre consumo crítico/responsable/ecológico (muy ad-hoc a los tiempos que corren): “Consumir menos, vivir mejor“, de Toni Lodeiro
Y es que, aunque la mayoría de las alternativas e ideas que en él se plantean estén resonando ahora o lleguen a nuestros oídos por primera vez, son conceptos que llevan tiempo desarrollándose. No solo en la teoría, sino en la práctica.

Es un libro que ayuda a reflexionar, que muestra las dudas/miedos de promover alternativas, defenderlas y ponerlas en práctica, en un mundo en el que imperan ciertos estilos/pautas/hábitos que no facilitan otras perspectivas.
Sobre todo es un libro que sirve como guía y que reúne muchas fuentes de información, propuestas, ejemplos prácticos y todo aquello que cuando hemos intentado adentrarnos en esto del consumo responsable, la sostenibilidad  y las alternativas existentes, no hemos sabido por dónde empezar.

En concreto quería compartir una recopilación del capítulo 8  de la primera parte, muy útil para enfrentarse a una manera de ser y de pensar crítica y responsable: CÓMO VIVIR “A CONTRACORRIENTE” SIN AMARGARNOS EN EL INTENTO

Para empezar, Toni nos enumera algunas dificultades típicas como ejemplo, entre ellas:

No tengo tiempo: «me gustaría comer mejor pero llego a las mil de currar hecha polvo y lo último que me apetece es ponerme a cocinar o ir a comprar hasta donde venden verdura ecológica. Voy al súper que me queda al lado de casa y me pillo algo que pueda calentar rápido».

No tengo dinero: «querría comprar fruta ecológica, si está buenísima y la “normal” muchas veces no sabe a nada, pero es tan cara…»

Demasiada información: «para comprar unas zapatillas tengo que mirar que sean buenas, bonitas y cómodas, que no sean demasiado caras, que estén fabricadas cerca, que no sean de una multinacional, que la tienda no sea una cadena, que los tejidos sean naturales… ¡Es imposible saber cuáles elegir sin hacer una ecuación de tercer grado!»

Me siento frustrada: «porque llevo años en una asociación de promoción de la bici y cada vez veo más y más coches y cada vez está la ciudad más insufrible, no sé si lo que hacemos sirve para algo.»

No quiero ser un aguafiestas: «Creo que a mis colegas les resulto cargante. Quieren ir en coche y yo propongo coger el bus, quedan para cenar en Telepizza y a mí no me mola… Quizás se sienten juzgadas y no se sienten cómodas conmigo.»

Y es que en muchas ocasiones me he visto envuelta en comeduras de coco de este estilo. Para hacer frente a todo ello y “no amargarse en el intento”, Toni nos propone unas claves que pueden sernos muy útiles. Ahí van!

  • Disfruta: No te olvides de disfrutar. Lo de la salud y la ecología y todo esto era para estar mejor ¿no? Pues que se note. Lo de que el fin justifica los medios no suele ser buena táctica.
  • Sé paciente: Al principio vemos que querríamos hacer mil cosas de manera diferente y nos desesperamos porque no somos capaces. Vete poco a poco, una novedad a la semana, o al mes, por ejemplo.
  • La “naturalidad” y los gustos también se educan
  • Intenta rodearte de gente afín: que no implica dejar de tratar con gente diferente o con tu familia o amigas “de siempre”, pero sí ir ganando espacios donde puedas ser tú cómodamente sin tener que disfrazarte. Y tampoco implica dejar de hacer cosas por no tener con quien compartirlas –aunque a todas nos cuesta más–, empieza a caminar tú sola y ya irá apareciendo genteBusca tus minicírculos (amigas, asociaciones de temas que te interesen) y ya verás lo bien que sienta.
  • No te exijas: Vivir de manera saludable y ecológica no es tarea fácil, y menos en un mundo que a menudo nos pone difíciles de alcanzar las opciones que más nos acercan a esos fines y nos pone en bandeja las que nos alejan de ellos. Hazlo desde “muy bien” hasta “fatal” según tu momento, las posibilidades que tengas a mano, lo cansada que estés, lo que ayude el contexto. Es importante ser consciente de lo que podemos hacer mejor, pero sin culpa ni exigencia. El perfeccionismo es muy insano
  • Puedes relajarte y ser flexible: Permitirte de vez en cuando excesos es saludable y ético. Te ayuda a relajarte y a descansar y, no te preocupes, que aflojar de vez en cuando no te hará perder el Norte. Ser demasiado coherente es, además de imposible, insano.
  • Renuncia a cambiar el mundo y a quienes te rodeanDe haber cambios sociales, éstos serán resultado de miles de esfuerzos y visiones diferentes. Y en los cambios personales cada cual debe llevar la iniciativa en sus procesos. Las personas cambian cuándo y hacia dónde ellas mismas eligen, no en el momento y hacia la dirección que tú esperas de ellas.
  • No caigas en el “síndrome del nuevo iluminado”: Igual que muchas veces te has ido dando cuenta de que antes estabas equivocada, te seguirá pasando. Busca opiniones diferentes a las tuyas e intenta reconocer qué hay de positivo en ellas y qué te pueden aportar. Las utopías son buenas en la medida en que inventan y dibujan posibilidades nuevas, pero pueden llegar a ser tiránicas para quienes creen en ellas y las que les rodean.
  • No sueltes discursos: Vale más un buen ejemplo que mil palabras.
  • Mejor el vaso medio lleno
  • Revisa prioridades: a.– ¿Cómo sería la vida que te gustaría vivir?, ¿cuáles son para ti las cosas más importantes?, ¿a qué te gustaría dedicarle más tiempo?
    b.– ¿A qué dedicas ahora más tiempo? ¿y dinero?
    Si coinciden las respuestas del bloque de preguntas
    a con las del b, felicidades. Si no, quizás debas…
  • Arriesgar, buscar el cambioSi realmente quieres hacer algo, hazlo. Y si no estás segura o no sabes lo que quieres busca, prueba, experimenta.
  • Escucha a tus sentimiento 
  • Busca la sencillez: Es imposible controlar todos los factores en juego, no te compliques demasiado la vida.
  • práctica, aplica las teoríasNo te quedes en el «habría que» o el «estaría bien». Ponte metas y fechas concretas.
  • Tómatelo con humor
  • No entres al trapo: Puede ser cansado pasarse la vida dando explicaciones de por qué haces las cosas así o asao. Hay “curiosidades sanas” y hay quien sólo busca discutir o “ponerte en evidencia”. Cuando no te apetezca o no te convenga, resuelve rápido y evita que te obliguen a dar explicaciones. 
  • Sé tu misma, pero sin pasarte (intégrate): Intenta ser tú misma y hacer las cosas a tu manera. Pero cuando estás con gente que hace las cosas de manera diferente, recuerda que convivir implica renunciar.
¿Qué opinais?

* El libro se puede descargar desde su web o comprarlo y colaborar así con la editorial Txalaparta. Tanto el contenido recopilado como la foto son de nodo50.org

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