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Los renglones torcidos de Dios

“La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca” – Heine

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Hace tiempo me recomendaron este libro, y en vista de que yo y la lectura nos habiamos distanciado un poco, me animé y lo compré.

Y la verdad es que me ha dejado una extraña sensación.

“Los renglones torcidos de Dios” narra la historia de una mujer, Alicia, una detective profesional que finge tener una enfermedad mental para poder ingresar en un manicomio y resolver así un caso de asesinato.

Alicia es una mujer burguesa, culta e inteligente. Su carácter es el de mujer arrogante y consciente de su inteligencia y habilidad, y al mismo tiempo el de una mujer que sabe ganarse la confianza y cariño de los que le rodean.

Pero lo que te mantiene “enganchado” es el no saber si Alicia dice la verdad, o es realmente una paranóica que cree ser alguien que no es, mientras que al mismo tiempo vas conociendo a los diferentes personajes del libro y vas empapándote de sus historias y peculiaridades.

El libro te sumerge en un mundo que todos sabemos que existe pero del que apenas sabemos nada, si no lo vivimos de primera mano; el mundo de las enfermedades mentales, de las privaciones de facultades: el mundo de los renglones torcidos de Dios.

Lo curioso es que el propio autor fingió una depresión para ingresar en un manicomio durante 18 días y comprender así mejor lo que más tarde describiría con tanto detalle en su obra. Y es que, además de la historia de Alicia, Torcuato se preocupa de describir las diferencias entre algunas enfermedades mentales, y comportamientos (diferencia entre neurosis y psicosis, entre otras). Y es que, como aparece en el libro, Dios escribe recto, con renglones torcidos.

Me han llamado la atención varias conversaciones y frases. Aquí os dejo un trozo de la conversación entre Alicia y uno de los doctores que le realiza el psicoanálisis (no está relacionada con la trama en sí, pero me ha gustado).

Doctor Arellano –> ¿Qué piensa usted de las artes?
Alicia –> “El hombre es el único animal que se crea necesidades que nada tienen que ver con la subsistencia del individuo y con la reproducción de la especie. No le basta comer para alimentarse, sino que condimenta los alimentos, de modo que añadan placer a la satisfacción de su necesidad. No le basta vestirse para abrigarse, sino que añade, a esta función tan elemental, la exigencia de confeccionar su ropa con determinadas formas y colores. No se contenta con cobijarse, sino que construye edificioes con líneas armoniosas y caprichosas que exceden de su necesidad: lo cual no ocurre con la guarida del zorro, la madriguera del conejo o el nido de la cigüeña. ¿Hay algo más inútil que la corbata que lleva usted puesta? [….]
Pues bien: todo eso que está inútilmente “añadido a la pura necesidad”… ¡ya es arte! La gastronomía, la hoy llamada alta costura y la decoración son las primeras artes creadas por nuestra especie, porque representan los excesos inútiles añadidos a las necesidades primarias de comer, abrigarse y guarecerse”

Creo que todos estamos algo “locos” y que nos complicamos demasiado la vida nosotros mismos.
Al final va a ser verdad eso de que “viviendo en la ignorancia se es feliz”.

¡Por cierto! … cuando leais el libro ¡ no olvideís dejar un comentario por aquí ! 🙂

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